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El poder de las redes sociales

Gerald Kierce | 04/10/2012

Gerald es estudiante de “Entrepreneurship” y Ciencias Políticas en la Universidad de Dayton. Graduado del Colegio San José, él siente pasión por ayudar a otros estudiantes ser más eficientes y prácticos a la hora de balancear sus estudios con su vida personal. Lo puedes seguir en Twitter @GeraldKierce.

No tengo ninguna duda que el 100% de los que comenzaron a leer esta oración participan de alguna red social, ya sea Facebook, Twitter, YouTube, Linkedin, Gmail o alguna otra. El punto principal que me gustaría enfatizar en esta columna es el poder que cada uno de nosotros tenemos para influenciar a otras personas. Sin embargo, como dice el abuelo de Peter Parker en Spiderman, “con gran poder viene gran responsabilidad.”

Primero me gustaría hablar un poco sobre el tiempo en que estamos viviendo en términos de la relación entre el gobierno y el pueblo y cómo estamos viendo este cambio en poder de abajo hacia arriba gracias a la tecnología. Luego hablaré del poder que tenemos nosotros en las redes sociales.

Como de usual, la inspiración a esta columna vino de un video de Ted sobre La nueva era del gobierno, por David Cameron, actual Primer Ministro del Reino Unido. Cameron enfatizó lo que él divide como las tres etapas de Gobierno en su país, la primera siendo la Edad Pre-Burocrática, donde veíamos control local en el cual pocos líderes controlaban y dictaban las vidas de pocos individuos alrededor de todo el país. Luego entramos a la Edad Burocrática, en donde la Revolución Industrial jugó un gran papel. Ésta ayudó al nacimiento del poderoso control del Gobierno central que ayudó a transformar las reformas de salud, educación, policía y justicia. Aquí veíamos como pocos individuos (mayormente uno) controlaba y dictaba la vida de toda su población. La tercera etapa de la cual habla David Cameron es la Edad Post-Burocrática, en la cual pertenecemos hoy día.

La Revolución Informativa juega un gran papel en la Edad Post-Burocrática. Hoy día estamos siempre conectados (ya sea por nuestros teléfonos, nuestras computadoras o por nuestras tabletas) a disposición de mucha información a un costo económico muy bajo. La gran cantidad de poder que nosotros ejercemos en las industrias privadas y públicas han dictado la manera en que éstas ejercen sus operaciones. Hemos cambiado la manera en que hacemos compras, cómo viajamos y cómo/cuándo nos educamos. Este poder que ejercemos como partícipes de las redes sociales es genuino y está aquí para quedarse.

David Cameron también recalcó tres aspectos que caracterizan la Edad Post-Burocrática y la Revolución Informativa. Primero está la transparencia. La mayoría de la información de las entidades públicas y privadas que nos rodean están en internet y a nuestro acceso cuándo queramos. La segunda característica es la opción. Piénsalo bien, cómo nos comportamos como recipientes de servicios/productos ha traído una ola de creatividad que han obligado a estas entidades a rediseñar sus estrategias. Ahora las compañías tienen cuentas de Twitter y Facebook y están escuchando nuestras sugerencias directamente de nosotros, sus clientes. La tercera y última característica de esta etapa en que vivimos es la responsabilidad. En la ciudad de Chicago, por ejemplo, la policía tiene los archivos y la data en internet a tiempo real sobre todos los actos de crimen que ocurren en la ciudad al alcance de todos sus ciudadanos. La gente tiene el poder de responsabilizar a la policía sobre las acciones que hicieron o no hicieron.

 

Ya que vemos cómo nosotros como sociedad hemos cambiado muchos aspectos de nuestras vidas, como individuos, ¿qué podemos hacer? Quedándome únicamente en el sector de las redes sociales, lo más importante que puedes hacer es fragmentar los usos de cada uno de ellos. Twitter no es Facebook, Vimeo no es YouTube, ni tampoco Pinterest es Tumblr. Cada uno tiene su comunidad y su propósito único. Debemos reconocer qué aspectos de cada uno de ellos nos gustan y construir a base de eso nuestras ideas. Tenemos la capacidad de influenciar a otras personas, ya sea positiva o negativamente, con las palabras que decimos.

Está claro que Facebook es la red social predominante en el mundo y no dudo que muchos de ustedes accesaron esta columna vía dicha red. La ejemplificación perfecta del poder de Facebook tal vez se puede ver ahora más que nunca con su reciente adquisición de Instagram por $1 billón para reforzar su dominio en las redes sociales de fotografía. Sin embargo, las redes sociales en general son un mundo de oportunidades y tenemos una responsabilidad grande de asegurarnos que la calidad de información que compartamos sea importante y relevante para la gente que la lee. Esto es algo importante que sí debemos de tomar en cuenta: las personas que rodean tu red social sí leen lo que escribes y tal vez hasta la persona que menos te lo imaginarías. Comunicarnos es importante, hagámoslo eficientemente.

 

Por último me gustaría compartir algunos blogs de algunas amistades mías. Estas personas entienden la responsabilidad de la comunicación en las redes sociales y quieren hacer al mundo y a la sociedad que los rodea mejor y más unidos mediante el internet. Me gustaría exhortarlos a que experimenten diferentes tipos de blogs y redes sociales. Cada uno de ellos tienen muchísimas cosas que podemos aprender sobre el mundo que nos rodea. Vale la pena aclarar que la mayoría del contenido de estos blogs que compartiré son en inglés y que muchos de sus autores son aún universitarios.

Alive and Tweeting de Álvaro Soltero, Como Mejorar Esto de Joaquín R. Kierce, Phil Five Investments de Phil Cenedella, Serious Blog de Viviana Soto, Dith’s Dossier de Meredith Hirt, y el mío personal Ideas With Action.

 

2 comments
Gerald P. Kierce
Gerald P. Kierce

Me he equivocado y me acabo de dar cuenta. No es el abuelo de Spiderman que dice esa frase, ¡es el tío! Perdonen. 

Tommy
Tommy

Poco a poco los medios tradicionales de publicidad desaparecerán. Hoy en día busco Trip Advisor en vez de ver las estrellas que AAA o Michelín le dan a un hotel, por ejemplo. Cosas tan sencillas como pedir un piso alto en un hotel de una ciudad, una habitación lejos de la máquina de hielo o del cuarto donde las mucamas hablan o discuten al llegar a trabajar, se aprende de leer los Reviews.