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Invertir para el futuro

Gerald Kierce | 04/02/2012

Gerald es estudiante de “Entrepreneurship” y Ciencias Políticas en la Universidad de Dayton. Graduado del Colegio San José, él siente pasión por ayudar a otros estudiantes ser más eficientes y prácticos a la hora de balancear sus estudios con su vida personal. Lo puedes seguir en Twitter @GeraldKierce.

Foto: Universidad de Dayton

“Planifica para el futuro porque será donde pasarás el resto de tu vida.” – Mark Twain

Tal vez la mejor analogía que podamos utilizar para describir la economía de Puerto Rico/Estados Unidos (viven experiencias muy similares, aunque distintas por naturaleza) es una persona corriendo una bicicleta. Luce que hemos parado de pedalear. Estamos corriendo a favor del viento pero no estamos pedaleando para ir más rápido, aunque nos estamos enfrentando a una cuesta enorme. El gobierno puede hacer su parte, la familia debe hacer la suya, lo propio el mundo empresarial, pero si el esfuerzo no es de conjunto, no hay un claro ganador.

Al leer esta columna tienen dos opciones: Pueden aceptar que muchos de ustedes (los lectores) son mayores que yo y pueden simplemente dudar de mis comentarios y sugerencias, o pueden leer la columna y llevarse lo que sea que les beneficie. Yo apuesto a que aunque sea en algo, será lo segundo.

El 2011 fue un año de gran cambios en poder. Hubo cambios de liderazgos en Túnez, Egipto, Portugal, Italia, Irlanda y Grecia, entre otros. Murieron representantes muy importantes en el mundo tales como Kim Jong-Ill, Muamar el Gadafi y Osama Bin Laden. Steve Jobs, que bajo ningún concepto es similar a ninguno de los anteriores mencionados, también fue una muerte importante para el mundo en el 2011. También vimos como el 5 de agosto de 2011 la agencia acreditadora Standard & Poor le degradó por primera vez en 70 años la clasificación Triple-A a los Estados Unidos debido a la incapacidad para resolver sus problemas deuda. En adición, vimos como el Banco Central Europeo combatía contra el gran problema de deuda soberana que enfrentaba (y enfrenta) la Unión Europea lo cual significó en un segundo rescate (bailout) al gobierno de Grecia el pasado septiembre. El mundo entero pasa por muchas dificultades, no solamente nosotros.

El pasado jueves 29 de marzo de 2011 participé en R.I.S.E. (Redefining Investment Strategy Education, por sus siglas en inglés), el foro estudiantil de inversiones más grande e importante del mundo, celebrado aquí en la Universidad de Dayton en Ohio. Tuve la oportunidad de escuchar a personas muy importantes en las finanzas internacionales tales como David Darst, CFA, Director General y Jefe de Inversiones Estratégicas de Morgan Stanley Smith Barney y Bob Doll, CFA, Director Estratégico de Fondos Propios en Blackrock; entre otros. Más adelante mencionaré algunas de sus recomendaciones para enderezar las finanzas gubernamentales y corporativas a su vez. Pero antes, quiero compartir algunos datos que escuché en el foro que me parecieron interesantes:

  • Creo que entre todos los conferenciantes acordaron que hay un 15-20% de probabilidad de entrar a una recesión económica debido al lento crecimiento económico que está experimentando los Estados Unidos (aproximadamente de un 2.0-2.4% de crecimiento).
  • Todos acordaron que una de las claves para recuperar la economía es la recuperación del sector de viviendas, estando de acuerdo con lo que Ben Bernanke (Presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos) dijo a principios de este año.
  • “La tecnología está aquí para quedarse,” dijo Bob Doll. Ninguno de los panelistas financieros pronosticó que el sector de tecnología iba a ser una burbuja tal y como fue el “Dot Com Bubble” del 1999-2000.
  • Las corporaciones tienen muchísimo efectivo (cash), lo cual las hace mucho menos propensas a quebrarse. El problema es que aún no están reinvirtiendo ese dinero a la economía por la incertidumbre que aún significa su retorno de la inversión.
  • “El Mercado no cambia cuando los fundamentos cambian; el Mercado cambia cuando las creencias cambian,” según David Darst, CFA.

¿Qué podemos sacarle de conclusión a todas estas recomendaciones como un ciudadano común, no inversionista? La contestación es “Estabilidad.” Tal vez las palabras más utilizadas en estas conferencias fueron “largo plazo,” “mercados emergentes,” y “crecimiento.”

Primero, el concepto de largo plazo es algo difícil de entender en esta sociedad tan rápida y tan impaciente. Vivimos con lo mínimo en nuestros bolsillos porque nos vemos incapacitados de ahorrar a largo plazo y típicamente tomamos decisiones que nada más nos benefician a corto plazo. Llega el lunes y ponemos fotos en Facebook despreciando el principio de la semana de trabajo. Llega el miércoles y queremos que ya sea viernes para seguir el “jangueo.” El jueves es pre social y el viernes y sábado volvemos de fiesta. La lógica me dice que esto significa que no disfrutamos de lo que hacemos a diario. Así no nos superaremos y simplemente viviremos el momento, sin planificación ni preparación para el futuro. No hay ningún problema si lo que queremos es vivir el presente, pero entonces no tenemos derecho a criticar acciones que benefician a nuestro entorno a largo plazo.

Segundo, los mercados emergentes presentan una gran oportunidad a los inversionistas. El crecimiento de países como Brasil, India, China, Turquía y Panamá presentan gran emoción para la comunidad internacional en cuanto a retorno a sus inversiones. Pero lo más importante que te puede recomendar un inversionista, es el beneficio que trae diversificar tu portafolio ya que te controla los niveles de riesgo que puedes experimentar en el desarrollo de tus inversiones. Esto se puede atribuir también a nosotros como personas. Nos debemos de educar en una variedad de tópicos que pueden ser relevantes para nosotros porque lo verdaderamente crucial en nuestro desarrollo intelectual es aprender como pensar. Las materias técnicas son de gran importancia, pero la capacidad que tengamos para pensar “out of the box” será lo que verdaderamente nos diferenciará como persona y nos dará la ventaja competitiva en un mundo en que, como en la mayoría de los deportes, se corre contra el reloj.

El tercer concepto que enfatizaron en esta conferencia fue Crecimiento. La mayoría de estos estrategas de inversión tienen como propósito, por supuesto, incrementar el retorno de inversión de sus clientes. No debemos únicamente esforzarnos para ser adinerados, debemos crecer tanto personal como profesionalmente. . Debemos ser no conformistas y auténticamente extenderle el brazo a la oportunidad de crecimiento de otro individuo, dejando un lado egoísmo y arrogancia, pero dentro de los parámetros de la competitividad. De esta manera crecemos y ayudamos a la sociedad que nos alberga porque, después de todo, somos nosotros los que moldeamos donde y como vivimos.
Para concluir estos pensamientos, me gustaría compartir con ustedes algunas recomendaciones que dijo el Sr. Darst sobre cómo mejoramos una sociedad y su economía.

  1. La educación y la infraestructura son clave: Las escuelas son importante para la educación de un niño, pero más importante son los padres y los valores que enseñen. “Las escuelas son el icing; los padres son el bizcocho.”
  2. Enfoque en los ahorros y la inversión: Las tasas de interés están atractivamente bajas hoy día. Debemos de ejercer responsablemente el concepto de gobierno corporativo y buscar alternativas a las circunstancias que lo rodean.
  3. Las deudas y el déficit deben de ser controladas. Necesitamos vivir en una época de inversión responsable y una continua evaluación del riesgo.
  4. Desigualdades sociales: aunque no comulgue con su manera de protestar a fondo, el movimiento mundial Occupy tienen su razón. En los Estados Unidos estamos viendo como el 10% de la población más adinerada está controlando el 50% de las riquezas. Antes, solo controlaban el 25%. Sin embargo, tal vez el mayor logro que ha tenido Brasil ha sido la incrementación de su clase media y el balance de la desigualdad social/económica. La redistribución de las riquezas, tomando en cuenta mérito y responsabilidad, es importante para una mantener una sociedad saludable.
  5. Tenemos que darle valor al dinero de manera responsable y efectiva, controlando nuestros gastos e invirtiéndolos en beneficios a largo plazo. Dejemos la dependencia, el “Ay bendito” y el conformismo. Nosotros tenemos una capacidad intelectual superior a la que nosotros mismos creemos; apreciémosla. Démosle importancia a la inversión, tanto monetaria como personal, a largo plazo y gocemos de sus frutos.

Considero que mi manera de pensar esta entremedio de ser Realista y Optimista, lo cual algunos llaman Posibilista. Sin embargo, estoy seguro que la mayoría de nosotros estaremos de acuerdo que hace falta una restructuración social, corporativa y gubernamental que, francamente, aún no sé como proveer la alternativa. ¿Qué puedo decir? Soy estudiante al fin…

1 comments
Tommy
Tommy

Tienes razón Gerald. Una buena comparación de tu columna es como el caso de Cassius Clay/Mohhamed Alí, que no peleaba; boxeaba. Creó un producto de entretenimiento que le dio sazón de celebridad al atleta. Sin gastar sus energías en sus primeros rounds, utilizaba el juego de piernas entrando y saliendo, manipulaba su cuerpo esquivando la ofensiva de la competencia y su fuerte pegada, hicieron al Campeón que conquistó la gloria. Lo que nunca vio fue el riesgo de los “bimbasos” que cogió y ahora sabemos que no pensó lo suficiente a largo plazo. No tomó en cuenta los riesgos. Tremenda columna Gerald. No por mucho madrugar amanece más temprano.