Aunque existe evidencia contundente de que muchas malignidades son prevenibles, se estima que en el 2008 hubo 12.7 millones de casos de cáncer en el mundo. Anualmente, en los Estados Unidos, alrededor de medio millón de personas mueren de cáncer. La prevención y las pruebas de cernimiento pueden reducir la mortalidad del cáncer. Inclusive, se han identificado[i] varios factores de riesgo modificables para el cáncer.
Específicamente, el tabaco, el alcohol, el bajo consumo de frutas y vegetales, el exceso de peso, la inactividad, el sexo sin protección, la contaminación urbana, el uso de combustibles sólidos y las inyecciones contaminadas han sido identificados como los principales factores de riesgo para el cáncer a nivel mundial. A su vez, dichos factores de riesgo están ligados en su mayoría a la formación de los cánceres de pulmón, colon-rectal, próstata y mamas. De acuerdo con estos estudios, ya hemos encontrado la manera de prevenir y/o descubrir a tiempo una porción elevada de los cánceres que acechan nuestro bienestar. El próximo paso lógico será empaparnos de toda esa sabiduría científica y aplicarla en nuestro diario vivir.
En este artículo en serie, vamos a explorar en detalle todos estos factores de riesgo y las pruebas de cernimiento, en un esfuerzo por cambiar nuestro estilo de vida y prevenir en lo posible esta enfermedad. En la edición de hoy estaremos explorando el tabaco como factor modificable.
Comenzaremos por el tabaco, ya que quiero asegurar que todos nuestros lectores estén al tanto de que no tan solo es la causa más prevenible de cáncer, sino que además, es el causante del 30% de las muertes por cáncer en EEUU. Aproximadamente, la mitad de los fumadores morirán a causa de su vicio. También se estima que la vida de un fumador se acorta un promedio de trece años. Muchos de nosotros hemos escuchado que el cigarrillo hace daño a la salud, pero es posible que no todos entendamos a fondo el porqué.
El fumar es el factor de riesgo más importante en el desarrollo del cáncer del pulmón. ¿Lo sabías? Probablemente. Aunque tal vez no sabías que es uno de los principales causantes de la leucemia, cánceres de la boca, senos nasales, nasofaringe, laringe, esófago, páncreas, hígado, estómago, cérvix, riñón, intestino grueso, vejiga, próstata y posiblemente mamas. ¿Seguimos? Bien. Además, fumar es uno de los principales autores de las enfermedades cardiovasculares, como la enfermedad coronaria, enfermedad períferovascular, accidentes cerebrovasculares y alta presión. También puede causar asma, enfisema, enfermedad pulmonar obstructiva, infecciones pulmonares, infecciones nasales, sinusitis, alergias, entre otros. Por otro lado, los estudios indican que dejar de fumar brinda beneficios inmensos a la salud, hasta para fumadores de mucho tiempo. Dichos beneficios se pueden ver a cualquier edad y son casi inmediatos luego de dejar de fumar.
Es importante, además, entender el mecanismo detrás de cómo el tabaco nos causa tantas enfermedades. Brevemente, el producto de la combustión del tabaco contiene carcinógenos. Los carcinógenos son partículas que pueden inducir la formación de un cáncer. El humo del tabaco, específicamente, contiene una serie de substancias pirolíticas, las cuales se adhieren al material genético dentro de nuestras células y proporcionan que éstas puedan replicarse descontroladamente, así formando un tumor. Estas substancias son hidrocarbonos polinucleares aromáticos, acroleína y nitrosaminas. No obstante, la nicotina también juega un rol importante. Todos sabemos que la nicotina es altamente adictiva.
De hecho, estudios en animales demuestran que la nicotina puede ser igual de adictiva que la cocaína o la heroína, ya que los cambio bioquímicos de dopamina que ocurren con estas drogas son similares a los del tabaco a nivel cerebral. Más interesante aún es que la nicotina, aunque no es un carcinógeno, puede acelerar el crecimiento de un cáncer ya existente. En otras palabras, si fumas y desarrollas un pequeño tumor maligno, éste podría crecer mucho más rápido y ser más agresivo de lo esperado.
Finalmente, el humo del tabaco también contiene carcinógenos radioactivos como el plomo-210 y el polonio-210; ambas substancias se depositan en el pulmón y emiten radiación, igual que una planta nuclear. Se ha encontrado que estos carcinógenos radioactivos son los mayores causantes de cáncer en los sujetos expuestos al humo de segunda mano. Para que tenga una idea de qué significa esto, fumar tabaco le expone al menos a 20 veces la radiación que recibiría si viviera cerca de una planta nuclear.
Quiero tomar un espacio para hablarle directamente a nuestros lectores fumadores. En mi práctica escucho a muchos pacientes decir comentarios como “yo no fumo tanto”, “yo puedo hacer con mi vida lo que quiera” o “de algo me tengo que morir”. Y estoy de acuerdo en que cada cual puede escoger lo que hace con su vida. Todos somos dueños de nuestro futuro. Sin embargo, quizás no nos hemos detenido a pensar que nuestro libre albedrío podría estar afectando al prójimo. Múltiples estudios han corroborado que el humo de segunda mano puede causar los mismos problemas de salud que fumar directamente. ¿Pero qué significa “segunda-mano”? Cuando fumamos, las toxinas del humo quedan en nuestra ropa, pelo y manos. Por lo tanto, exponemos a nuestros seres queridos a las toxinas del tabaco, aún cuando fumamos lejos de ellos. En otras palabras, salir a la terraza o a la calle a practicar tu vicio preferido no es suficiente; afectarás a tus seres más allegados de todas maneras.
Otro factor a considerar es la perspectiva financiera del tabaco. Cuando nos enfermamos, el estado tiene que invertir dinero en intentar sanarnos. Cuando nos da cáncer de pulmón o un ataque al corazón, un solo día en el hospital lleva un costo de miles de dólares. Ese dinero mayormente proviene de impuestos que el gobierno le cobra a la fuerza laboral. De acuerdo con todo esto, fumar afecta a la población entera, ya que todos tenemos que costear el resultado de este vicio. En la era de reducir costos a los servicios de salud, es algo que tenemos que mantener en mente. Y la reducción de costos comienza con la medicina preventiva. Así que, si tu salud y bienestar no es suficientemente importante como para dejar de fumar, quizás la salud de tus seres queridos o el bienestar financiero de tus compatriotas pueda ayudar a disuadirte.
Bueno, con esta información los que no fuman deben de estar aterrorizados por este vicio y los que fuman al menos deben de estar pensándolo dos veces. Entonces, hablemos de soluciones. Es importantísimo prevenir la iniciación y promover el cese del vicio del tabaco. Hay múltiples programas y tratamientos médicos que nos ayudan a vencer este mal. Dichos programas incluyen medicamentos, consejería, terapia de comportamiento y terapia de grupo. Visita a tu médico para hablarle de este tema tan importante. Claro, el primer paso como siempre es tomar la decisión de dejar de fumar. Además, debemos enseñarle a nuestros hijos y seres queridos a no empezar a fumar.
Si fumas, este artículo es para ti. Si no fumas, este artículo es para que no se te ocurra comenzar. Y si conoces a alguien que fuma, este artículo es para que se lo envíes a esa persona. Recuerda que informarnos acerca de nuestra salud es también un vicio, pero en este caso un vicio altamente recomendado.
Mantente en sintonía de esta columna el primer lunes de cada mes, a medida que continuamos explorando en serie el tema del cáncer y como prevenirlo. En la próxima edición estaremos explorando la exposición al sol, la dieta y la inactividad física como factores implicados en la formación de varios tipos de cáncer.
¡Hasta la próxima!
Nota aclaratoria:
La información contenida en ésta columna no debe ser utilizada como un substituto al consejo profesional de su médico, diagnóstico o tratamiento. Todo el contenido de ésta columna, incluyendo texto, gráficas, imágenes e información, tienen el exclusivo propósito de uso informativo general. El Dr. Vasco Eguía Moreda no se hace responsable de ningún consejo, curso de tratamiento, diagnóstico o cualquier otro tipo de información obtenida a través de ésta columna. Nunca ignore el consejo profesional de su médico, o prolongue buscar ayuda médica por algo que usted haya leído en esta columna.
[i] Danaei G, Vander H, Lopez A, et al. Causes of cancer in the world: comparative risk assessment of nine behavioural and environmental risk factors. Lancet 2005; 366: 1784.




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