Share

Yasta Pregunta: Grover Norquist

Alessandro Pietri | 07/13/2011

Alessandro Pietri es un empresario puertorriqueño,columnista y analista político. Pietri sirve como Presidente y Editor Ejecutivo de yasta.pr. Completó su Bachilerato en Relaciones Internacionales en la Universidad de Tufts en Boston, MA. Lo pueden seguir en Seguir a @apyasta en Twitter

Aunque en Washington y dentro de los pasillos del Congreso el nombre es casi tan reconocible que el del mismo Presidente Obama, en Puerto Rico mucha gente se preguntará, ¿Quién es Grover Norquist?  Esto se debe a que aunque es una de las figuras más importantes de Washington, más aún dentro del círculo conservador del país, desde hace un par de décadas siempre mantiene un perfil público bajo.

Es una figura importante pero controversial por sus posturas firmes con relación a contribuciones, el libre comercio, la libertad de portar armas, y otros asuntos relacionados a libertades individuales.  Muchos difieren de sus posturas, muchos otros concuerdan.  Lo cierto es que, estés de acuerdo con él o no, solo lo puedes ignorar a tu propio riesgo.

Aquellos que han desafiado su promesa, han pagado el precio.  Sobre el caso más claro abundaremos más adelante.  Por eso aproveché su visita a la isla como orador principal de la Convención Nacional de los Jóvenes Republicanos para sentarme con él y hablar sobre temas importantes para Puerto Rico y los Estados Unidos.

Norquist preside una organización muy poderosa en Washington, Americans for Tax Reform, creada en el 1985 durante la administración de Ronald Reagan, para la cual trabajaba Norquist en ese momento.  Americans for Tax Reform se creó para hacer campaña para efectuar el Tax Reform Act de 1986, el cual bajaba  el nivel marginal más alto de contribuciones de 50% a 28%, lo cual resultó  en ampliar la base contributiva y se lograron reformas sustanciales en el “Tax Code” de los Estados Unidos.

Como parte de los esfuerzos encomendados por Reagan, la organización creó una promesa en el 1986 que perdura al día de hoy.  La Promesa para la protección del contribuyente, una promesa escrita para los políticos en la cual le prometen a sus contribuyentes que no le van a subir las contribuciones.  Un documento, una oración que dado su fuerza hoy día puede dictar tu futuro político en los Estados Unidos.

Al día de hoy, alrededor de 236 congresistas activos (2 de ellos demócratas), 41 senadores y 13 gobernadores Republicanos activos han firmado el compromiso, sin embargo el gobernador republicano de Puerto Rico no está en el grupo de trece.  Norquist indica que La Promesa es la razón principal por la cual la administración de Obama no podrá engañar a los republicanos en subirle las contribuciones al pueblo para pagar por su agrandamiento del gobierno.

Todos los candidatos a presidente republicanos con la excepción de Jon Hunstman, quien Grover piensa que eventualmente lo firmará también, se han comprometido a firmarlo.  Para que sea válido el compromiso, la firma tiene que ser presenciada por dos testigos.

En esta entrevista le pregunté sobre la economía, contribuciones, la contienda electoral de los Estados Unidos y la política fiscal de Luis Fortuño.

Alessandro: Háblanos un poco de La Promesa creada en el 1986 que perdura al día de hoy y que se ha convertido a través de los años en una poderosa herramienta para políticos buscando ganar elecciones.

Norquist:   La Promesa es un compromiso contundente que un político puede hacer para dejarle saber a su electorado su posición en cuanto a contribuciones.  Es más útil aún para un candidato que no tiene récord político porque le ayuda a proyectar una postura firme ante la falta de un récord establecido.  Firmar la promesa es una forma de decirle a tus electores “No voy a subir tus contribuciones bajo ninguna circunstancias así que vamos a explorar otras alternativas y soluciones.”  Lo que logra la promesa al ser escrita y firmada frente a un mínimo de dos testigos es un lenguaje estandarizado que no se puede modificar.  No importa que estado represente el candidato su compromiso es el mismo y no está sujeto a malinterpretaciones.

La Promesa ha ganado fuerza política en cada contienda electoral y al día de hoy la mayoría de los republicanos en el congreso y unos pocos demócratas más conservadores la han firmado. Alguna gente malinterpreta la promesa, ya sea a propósito por razones políticas o no sé.  No es una promesa a Grover Norquist ni a la organización que representó sino que es una promesa al pueblo de su estado (o a la nación) y es contundente, sin vacilaciones ni espacio para interpretaciones.   Si alguien verbaliza el compromiso pues se puede prestar para cambios de opinión o malinterpretación.  Cuando firman La Promesa no hay duda de su postura y solo pueden cambiarlo a su propio riesgo político.

Alessandro:  Han habido casos donde se ha violado el compromiso y que impacto tuvo la violación? 

Norquist:  El caso más famoso en el cual un firmante violó La Promesa fue el de George H. W. Bush y todos sabemos lo que ocurrió.  El resultado fue que perdió en la próxima elección ante Bill Clinton en el 1993.  Bush padre había sido un buen presidente, un presidente exitoso.  Había ganado una guerra, no tenía ninguna falla seria en su política internacional, no había pasado por ningún escándalo.  Bush solo tenía una herida en su campaña del 1993.  La única herida que se puede señalar como causa de su perdida ante Clinton es que le subió las contribuciones a la gente luego de haber firmado el compromiso y haberle hecho una promesa al pueblo.

Este caso le dió mucho poder a la promesa porque servía como un ejemplo  indicativo del impacto que podía tener en tu carrera el violar el compromiso.  Luego de que esto ocurriera, el público sabía que el que firmaba el compromiso lo iba a cumplir porque si no se arriesgaba a perder, así que le dio más fuerza al compromiso que estaban firmando.  El caso de Bush padre también mostraba que si entrabas en el compromiso podías ganar una primaria y también una elección a nivel nacional.  Bush firmó el compromiso mientras que su oponente, el senador, Bob Dole no y le ganó en la primaria.  Su contrincante Democrata, que gozaba de una delantera de 17 puntos en las encuestas, no había firmado el compromiso tampoco y Bush padre terminó ganándole en la elección general.

Alessandro:  ¿Si no consideras, bajo ninguna circunstancias, el aumento de contribuciones o la implantación de nuevas contribuciones como posibles medidas para manejar una crisis fiscal, que soluciones le ofrecerías a los gobernadores que actualmente enfrentan crisis fiscales para atender la situación?

Norquist:  Gastar menos, es decir, buscar recortes adicionales en los gastos.  El enfoque debe estar en recortar los gastos.  La única forma de corregir un problema de gastos es gastar menos.

Alessandro:  ¿Sí pero cuando un gobernante tiene una situación donde las agencias acreditadoras ejercen una presión significativa con amenazas de degradar el crédito del país o Estado si no ven una acción inmediata y agresiva para lidiar con las finanzas.  Bajo esa presión de conseguir resultados a corto plazo de cara a una posible degradación del crédito, no se justifica la imposición de impuestos especiales o temporeros en adición a un plan de recorte de gastos?

Norquist:  Bajo ninguna circunstancias se justifica un alza en contribuciones o nuevos impuestos.

Alessandro:  ¿Y entonces que otra alternativa o herramienta tiene un gobernante ante una crisis fiscal?

Norquist:  Gastar menos, gastar menos, gastar menos.  Aumentando contribuciones o imponiendo nuevos impuestos no resuelve un problema de gastos.   La única forma de atender un problema de gastos es gastar menos.  Para darte un ejemplo, el Presidente Obama fuma demasiado.  La única solución para eso es fumar menos.  La solución de Obama ante la crisis del límite de deuda y la lenta recuperación económica de los Estados Unidos es subir las contribuciones a los ricos para poder gastar más.  Eso es como si le dieran un cartón de cigarrillos para dejar de fumar.  Aumentar impuestos es lo que hace un político que no quiere cortar gastos.  Así que un gobernante que corta algunos gastos y aumenta impuestos lo que está diciendo es que no está dispuesto a cortar gastos lo suficiente para atender el problema.

En una economía lenta y adeudada, mientras más rápido cortas gastos, mas rápido empieza a moverse la economía.  No ayuda sacar la curita de manera lenta.  Si es lo correcto debes hacerlo rápido y yo pienso que lo correcto es cortar gastos.

Alessandro:  Nos gustaría saber tus impresiones sobre la crisis del límite de deuda  y el voto que viene pronto en cuanto a eso en el Congreso Americano.

Norquist:  Los Republicanos lo han hecho muy claro que ellos no van a subirles las contribuciones a los ciudadanos.  El gobierno de Obama ha gastado 3.8 trillones de dólares lo cual es 1 trillón de dólares más de los que han gastado pasadas administraciones.  Harry Reid y Obama están gastando demasiado dinero cuando la única forma de atender un problema de deuda es gastar menos.  Subiendo las contribuciones permite el continuar gastando desmedidamente, no es una solución a un déficit.   

Lo que quieren los demócratas es subirle las contribuciones al pueblo para continuar gastando.  A solo 16 días de su presidencia, Obama le subió los impuestos a los cigarrillos cuando la mayoría de fumadores son personas de clase media o baja.  Ese no es un impuesto dirigido a los que ganan más de $250,000 al año.  Las contribuciones que Obama le quiere subir a los individuos de altos ingresos efectivamente le suben la carga a los pequeños negocios que son los mayores creadores de empleos en la economía.  Añádele a eso que cuando le subes las contribuciones a compañías lo que estás haciendo efectivamente es subiéndole la carga al consumidor y no a la compañía.  Cuando le impones impuestos a las compañías de petróleo el resultado es una subida en el precio de la gasolina.  Eso no es una contribución al rico, ni a Exxon, sino que es una contribución adicional a todos los conductores de automóviles.

Los demócratas están perdiendo la batalla por que los americanos no quieren aumentos en las contribuciones.  Si escuchas la rétorica de los demócratas y de Obama, ellos no usan palabras como “impuestos” sino que hablan de “ingresos” pero no de impuestos.  Un equipo que no es sincero con lo que está haciendo perderá la batalla de convencer al pueblo de su plan.  Los republicanos dicen que no van a subir las contribuciones y esa es la intención de ellos.  Los demócratas se niegan a  admitir que están subiendo las contribuciones que significa que están avergonzados de lo que están haciendo.  Mientras logrémos que la propuesta de John Boehner ha presentado, en la cual se recorte un dólar del presupuesto por cada dólar que se sube el límite de deuda.  A mí me gustaría una enmienda constitucional para balancear el presupuesto pero eso requiere una gran mayoría lo cual no es viable en estos momentos.

Los Republicanos no aceptaran nada menos del mínimo aceptable que es la propuesta de Boehner, un dólar de recortes por cada dólar de aumento al límite de deuda.  Me parece que es una propuesta razonable y buena política pública. 

Lo peor que se puede hacer en esta economía es subir contribuciones y lo segundo peor que se puede hacer es continuar gastando al nivel que están gastando.  Ese es el camino que te lleva a Grecia.  En fin me parece que subirán el límite de deuda con grandes restricciones en los gastos.

Alessandro:  Entonces crees que los republicanos saldrán ganando políticamente de las negociaciones con los demócratas?

Norquist:  Siempre habrán los conservadores que piensan que los republicanos deberían ser más agresivos con los recortes pero hay que aceptar la realidad de que con Obama en la Casa Blanca será imposible llegar a la cantidad de recortes que hacen falta para poner al país en un camino firme hacia la recuperación y el crecimiento sostenido.

Alessandro:  Vamos a hablar sobre las próximas elecciones.  Están endosando a algún candidato en particular en estos momentos y quien les parece será el mejor candidato en una elección contra Barack Obama?

Norquist:  Mi misión es que todos los candidatos republicanos firmen la promesa.  Todos se han comprometido a hacerlo con la excepción de Hunstman, Mi labor será convencerlo que lo haga y creo que lo lograré.

Alessandro: Tienes favorito?

Norquist: No, yo me mantengo neutral y no favorezco a nadie en estos momentos.

Alessandro:  Que mensaje tiene que llevarle al electorado el candidato que surja de las primarias? 

Norquist:  No les voy a subir las contribuciones y me no modificare esa posición.

Alessandro:  Como llevas ese mensaje de que vas a recortar gastos dramáticamente y no vas a  subir contribuciones pero vas a crear empleos.

Norquist:  Creo que la forma de crear empleos y echar a correr a la economía es reduciendo el alcance del gobierno y crear las condiciones para que el sector privado y los negocios puedan crecer y prosperar.